Luché mucho con las mujeres.


Solía fingir estar enfermo solo para poder descansar en el hospital donde mi amor platónico trabajaba como enfermera.
Ella decía que no era momento para una inyección, pero yo seguía insistiendo, con la esperanza de pasar más tiempo a su lado. Lo hacía tan a menudo, imaginándome en el hospital cuatro veces al mes, que finalmente ella entendió lo que intentaba y dejó de atenderme. Pero hoy estoy agradecido porque Dios me arrestó y me puso en un camino mejor.
Doy gracias al Señor. Doy gracias a Dios todos los días por cambiar mi vida y llamarme a servirle. Ahora soy un cristiano renacido. ~~ Bob-Manuel Udokwu
Ver originales
post-image
Esta página puede contener contenido de terceros, que se proporciona únicamente con fines informativos (sin garantías ni declaraciones) y no debe considerarse como un respaldo por parte de Gate a las opiniones expresadas ni como asesoramiento financiero o profesional. Consulte el Descargo de responsabilidad para obtener más detalles.
  • Recompensa
  • Comentar
  • Republicar
  • Compartir
Comentar
Añadir un comentario
Añadir un comentario
Sin comentarios
  • Anclado