Jamie Dimon no suele ser laxo con el lenguaje en sus cartas anuales, en parte por eso sus comentarios más recientes sobre la inteligencia artificial destacan. En la carta del informe anual 2025 de JPMorgan Chase, publicada el 6 de abril, Dimon dijo que la IA reconfigurará el banco de forma amplia, alcanzando “prácticamente cada función, aplicación y proceso” en toda la empresa. También dijo que el ritmo de adopción probablemente será más rápido que las transformaciones tecnológicas anteriores, incluyendo la electricidad y el internet, que tardaron décadas en extenderse por la economía. Dimon coloca la IA en el centro de las operaciones del banco El mensaje del mayor banco de EE. UU. fue bastante directo. Ya no se está tratando la IA como un proyecto secundario ni como un experimento orientado al futuro. Dimon la planteó como algo que afectará los servicios orientados al cliente, los flujos de trabajo internos, los controles, la toma de decisiones y las herramientas para empleados en toda la institución. A largo plazo, escribió, debería tener un “enorme impacto positivo en la productividad”. Esa formulación importa porque los grandes bancos tienden a avanzar con cuidado al describir cambios operativos. Cuando JPMorgan habla con tanta franqueza de que la IA llega a casi cada rincón del negocio, señala que el despliegue está yéndose más allá de pilotos selectivos y hacia los sistemas centrales. Más rápido que cambios tecnológicos pasados, con disrupción incluida La comparación de Dimon con la electricidad y el internet fue llamativa, aunque con un tono un tanto inquieto. Reconoció la magnitud del cambio y también señaló qué tan rápido podría llegar. Esa combinación suele plantear dos preguntas a la vez. ¿Dónde aparecerán primero las ganancias de productividad y qué empleos se verán alterados o desaparecerán en el camino. Por ahora, JPMorgan está posicionando claramente la IA tanto como una herramienta de eficiencia como un cambio estructural en el negocio. Ese es un mensaje más fuerte que el discurso corporativo habitual sobre la automatización. Sugiere que el banco ve la IA menos como software superpuesto al trabajo existente y más como algo que, gradualmente, reescribirá la manera en que se realiza una gran parte de ese trabajo.